sábado, 9 de octubre de 2010

Y ahora qué

Mientras estaba interesantemente ocupado, quizás por cosas del destino, miró de refilón y entonces se giró y miró con mayor empeño, nos cruzamos la s miradas fugazmente, muy fugazmente, pero fue suficiente para notar su 'mierda, me ha pillado'. Sentí un compendio de sentimientos imposibles de describir. No me sentí engañada, ni defraudada, era algo que me esperaba; tampoco me sentí decepcionada, porque lo que hizo me lo esperaba; no fui embaucada, ni traicionada, porque jamás fui ingenua y siempre supe lo que hacer sin dejarme llevar por lo que me dijeron; tampoco triste, he aprendido que hay que ser feliz siempre, o al menos intentarlo; simplemente me resultó desagradable, a pesar de que era algo de lo que estaba intensamente convencida, algo que ya sabía, pero nunca imaginé que lo vería con mis propios ojos. Fue algo incómodo, no sabía cómo actuar, qué hacer, cómo reaccionar, ni siquiera sabía si debía decir algo o no.
No podía demostrar mis sentimientos. No podía mostrar que me molestó, ni que me dolió, ni que me incomodó, porque sólo era capaz de intentar plasmarme la idea de que no me importó lo que vi, además que no era procedente ni mucho menos adecuado, pero sobre todo porque desconocía cuales eran esos sentimientos. Hay veces que es preferible contenerte y más como es mi caso, que no sabes que sientes. Así que tomé la única solución que se me ocurrió: simplemente sonreí. Sonreír es siempre una buena opción, una sonrisa es siempre bienvenida, incluso en los peores momentos. La mejor solución. Cuando todo está bien es el reflejo de lo que ocurre, cuando las cosas no van tan bien es la mejor forma de mantener el tipo ¿Qué podía hacer sino? Salí adelante triunfantemente y me sentí orgullosa de mí misma. Pero ¿y ahora? ¿Ahora que hago? ¿Seguir sonriendo? ¿Pedir explicaciones? ¿Hacer coñas con lo ocurrido? ¿Ignorar lo sucedido? ¿Dejar caer las cosas? ¿Esperar un perdón? ¿Pasarlo por alto? ¿Olvidarlo todo?

lunes, 4 de octubre de 2010

Tonteemos

- '¿Por qué me miras con esa cara?'
- 'Porque me encantas'
- '¡¿Sí?! ¿Y no me vas a dar un beso?'
- 'Pídemelo'

domingo, 3 de octubre de 2010

Milan...

Hay cosas estupendas, geniales, fantásticas e inolvidables. Pero nada como estar tres días en la Fashion Week de Milán, en la ciudad de la moda, en Italia con italianos impresionantes con dos de tus amigas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Cabezota

Quien la sigue, la persigue, y también la consigue

jueves, 16 de septiembre de 2010

Algo falla

Es de estas cosas que no van mal, que más o menos funcionan. Con las que podrías vivir y estar para siempre. Pero que les ha falta algo.
Sí, algo falla, algo no va bien. No, no ha sido el tiempo. No, tampoco ha sido el sitio. Ni tampoco sirve de excusa la temperatura. No, el hecho de que la compañía no fuese la adecuada tampoco es excusa. Es que algo falla, que no es lo que era. Las cosas han cambiado…

domingo, 5 de septiembre de 2010

Bajo las estrellas

Es más, cualquier día de estos cojo y me enamoro de ti. Pero tranquila, aún me caes demasiado bien para hacerte esa putada

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Los recuerdos

Quise llegar pronto y aprovechar. Yo miraba y escuchaba. Estaba atenta, con mil ojos y oídos. Aproveché cada milésima de segundo, disfruté de cada gesto y exprimí cada una de las palabras. Pero aún con todo eso, acabó.

Así que sólo queda recordar. Porque los recuerdos no dejan de ser pequeñas porciones de lo que fue. Reflejos de lo que algún día pasó.

Se mantienen en la mente para crear emociones y sentimientos, para acumular experiencias. Algunos se borran y otros se mantienen. Otros aparecen con el tiempo cuando los creías totalmente olvidados. Es absurdo intentar olvidar algo que pasó, se debe de aprender a vivir con ello, a fin de cuentas es algo que a ayudado a hacerte como persona y forma parte de lo que eres.

Sólo hay que mantenerlos en una caja o baúl y algún día rememorarlos, pero no vivir de ellos, puesto que te pueden proporcionar una enorme alegría, de lo felices que son y a su vez conseguir la tristeza, ya que tu presente anhela muchas veces ese pasado.